Palabras Impresas

Una amenaza creíble, un futuro incierto
Buenos Aires, 5 de febrero de 2012 – (Desde Herzlía, Israel) - Sociedades congeladas durante siglos, que de pronto estallan caóticamente. Una región inestable desde siempre. Diagnósticos equivocados que llevan a ingenuidades insostenibles. Democracias que no se pueden consumar de inmediato con la rapidez con que se prepara y devora una hamburguesa. En este cosmos cambiante y a menudo desconcertante, hay sin embargo persistentes realidades que no cambian con los años.
Lo comprueba este columnista, de regreso a Israel tras varios años de ausencia. Hoy, como siempre, aunque se habla mucho de primavera democrática en el mundo árabe, el estado judío fundado en 1948 sigue exhibiendo el único parlamento libre y plural en esta parte del mundo. La sociedad israelí en su conjunto, árabes y judíos, garantiza libertades de expresión y de prensa inaudita en cualquiera de los países de la zona.
DILEMA
Nada hay más acuciante y presente hoy en la vida cotidiana israelí que la amenaza de un Irán nuclear en condiciones de lograr armas de destrucción masiva y con la voluntad de hacerlo. En un mundo donde las naciones reconocidas universalmente son poco más de unas 200, Israel es el único estado miembro de las Naciones Unidas cuya desaparición explícita demandan países como, por ejemplo, Irán. No es una cuestión irrelevante. No sólo no lo reconocen; piden su desaparición.
Es por esta situación, poco parangonable con ninguna otra del mundo, que el aparentemente inexorable proyecto iraní de convertirse en un país capaz de usar armas nucleares se ha transformado en un dilema crucial para Israel. Lo curioso y hasta paradojal es que Irán e Israel jamás fueron enemigos hasta 1979, cuando estalló la revolución islámica del ayatola Jomeini. Por el contrario, al margen de los milenarios vínculos entre persas y judíos, desde la fundación del moderno Israel en 1948 y 1979, ambos países mantuvieron un vínculo extremadamente cordial. Para David Ben Gurion, el fundador del estado judío, tres naciones eran la clave de su alianza regional predilecta: Irán, Etiopía y Turquía. Los expertos locales califican de invención siniestra el anti-israelismo del nuevo Irán islamista.
La pesadilla nuclear que perciben muchos israelíes no implica, de todos modos, unanimidad de percepciones. Sectores importantes del mundo político y académico más liberal discrepan con la hipótesis apocalíptica. Creen que el mesiánico liderazgo iraní cometería un gravísimo error de cálculo si pensara que Occidente (e Israel) aceptarían pasivamente tal perspectiva. Deberían pagar los iraníes un precio insoportable por su pretensión de convertirse en un actor estratégico del mundo, en contra de las advertencias y las sanciones ya aplicadas por los Estados Unidos y Europa.
AQUILES
Para el ex director general del Mossad Efraim Levy, la situación de semi guerra civil en Siria se revela como el talón de Aquiles de Irán. El Mossad es el mítico servicio de inteligencia de Israel y aunque es famoso por la audacia de sus agentes de operaciones en los terrenos más exóticos, es mucho más importante como reservorio de los mejores y más sofisticados analistas de este país. Halevy considera que gran parte del futuro inmediato de la región se jugará en el sur y centro del Líbano, a través de Hizballáh (el partido de Dios), la milicia chiíta libanesa con la que Israel estuvo en guerra en 2006. Las sanciones comerciales aplicadas por las Naciones Unidas al régimen del "Líder Supremo" Alí Jamenei y del presidente Majmud Ajmadineyad le hacen daño serio a Irán, pero -argumenta el ex nº 1 del Mossad-, Israel no sólo debe aparecer como una potencia en la región sino que debe actuar como tal y debe lograr los resultados que dicho status implica. No hay, sin embargo, ni decisión ni unanimidad en torno de la eventualidad de un ataque preventivo israelí que aniquile el aparato nuclear que viene armando Irán. Los israelíes hablan de una represalia en la inteligencia de que la mezcla de sanciones comerciales internacionales y advertencias serias sobre una posible retaliación por adelantado deberían hacer entrar en razones al liderazgo iraní. Sin embargo, para otro ex Nº 1 de una agencia de inteligencia, James Woolsey, que fue jefe de la CIA entre 1993 y 1995 -durante la presidencia de Bill Clinton-, conviene no subestimar a los iraníes tratándolos de chiflados. Woolsey, que también participó aquí de la misma Conferencia en la ciudad costera de Herzlía (a 20 kms. de Tel Aviv) en la que habló Halevy y en la cual este columnista fue el único periodista latinoamericano presente, aconseja no juzgar a Irán con el prisma de la guerra fría contra la Unión Soviética: los líderes del Kremlin no se caracterizaban por el fanatismo, subrayó. No es el caso del liderazgo iraní, concluyó: ellos van por todo y se proponen explícitamente destruir a Israel y hegemonizar todo el mundo islámico bajo la égida de Teherán.
DISPARIDAD
¿Palabras incendiarias? ¿Temores infundados? ¿Retórica paranoica? Hay quienes aseguran que los israelíes exageran y se victimizan más allá de toda proporción. En verdad, Israel es hoy una nación con elevadísimo manejo de alta tecnología y con una infraestructura de autodefensa poderosa. Pero en el mundo, nadie es imbatible y nadie tiene seguridades permanentes, sobre todo cuando las magnitudes en juego son tan descomunalmente desiguales. De los casi 10 millones de ciudadanos israelíes, los judíos no llegan a siete y este pequeño país es verdaderamente diminuto en términos demográficos y geográficos, al menos de cara al interminable océano árabe en medio del cual existe.
Toda la polémica ardiente en torno de la hipótesis nuclear iraní parece relegar a segundo lugar la igualmente no consumada solución del subsistente contencioso entre israelíes y palestinos. Nada demasiado importante sucederá, empero, hasta noviembre de 2012, cuando los norteamericanos decidan si le dan o no un segundo mandato a Barack Obama. Si Obama gana en noviembre, en las semanas posteriores a su triunfo podría haber avances espectaculares en el Medio Oriente, pero no antes, y -sobre todo- siempre y cuando entre hoy y noviembre no ocurra algún episodio terrible vinculado a la perspectiva nuclear iraní.
PRIMAVERAS
¿Es eso lo único que vio aquí este columnista durante una semana? Para nada, antes bien verifiqué el vigor y la robustez de la sociedad israelí, repleta -como todas- de problemas, pero poseedora a la vez de una vitalidad creadora francamente notable y sobre todo resuelta a preservar un nivel de debate interior que no tiene precedentes, no sólo para una región dominada por los autoritarismos y desprovista de toda pluralidad, sino incluso con relación al resto del mundo. No faltan aquí, desde luego, elementos intransigentes y autoritarios que preferirían un Israel menos abierto y menos poroso, más blindado y unilateral. Pero ese Israel se parecería mucho, en caso de perpetrar tamaña marcha atrás, a todo lo que lo rodea desde hace seis décadas y de lo que en verdad siempre se diferenció. La llamada "primavera democrática" de las naciones árabes es, por ahora, más una construcción retórica que una realidad, porque como "primavera" hasta hoy luce más bien como un frío y desapacible otoño.
País de paradojas en una región de asombrosos contrastes, Israel encara en el futuro inmediato uno de los momentos de su joven y a la vez milenaria historia.
© pepe eliaschev
Publicado en Diario El Día
Twitter @peliaschev
13-05-2012Crece la crispación interna en el Gobierno
Buenos Aires, 13 de mayo de 2012 - La velocidad de la disputa cada vez más virulenta en el seno del Gobierno ya tiene lógica propia.
13-05-2012Elocuentes incongruencias
Buenos Aires, 13 de mayo de 2012 - Una caravana de vehículos de alta gama cruza a toda velocidad un peaje la noche del lunes pasado y atraviesa las barreras pasando sin oblea y a puro bocinazo.
Crece la crispación interna en el Gobierno13-05-2012
El alto costo de una supervivencia06-05-2012
Una abultada factura al final del camino29-04-2012
